CONSIDERACIONES PARA UNA REFORMA DEL PLAN DE ESTUDIOS DE PSICOLOGÍA

Publicado en “Psicología. Publicación mensual informativa”, Facultad de Psicología, UBA, Año 10, Nº 83, abril de 2000.


Por Raúl Courel.


Para responder mejor a los requerimientos de formación de los psicólogos en los nuevos contextos disciplinarios, científicos, universitarios, profesionales y ocupacionales necesitamos cambiar el plan de estudios. Varias razones y circunstancias hacen pensar que estamos en condiciones de hacerlo.

Dos hechos institucionales han actualizado nuestros criterios para encarar la compleja tarea de mejorar esa columna vertebral de una carrera que es su plan de estudios. Uno se resume en los lineamientos que la Universidad de Buenos Aires ha propuesto para su propia reforma,(I) otro es el programa de formación de especialistas en innovación curricular, del que participaron cuatro de nuestros profesores y que fue llevado a cabo por la red de unidades académicas de psicología de universidades públicas de Argentina y Uruguay nucleadas en la AUAPSI.(II) El primero enmarca nuestro accionar y su alcance en la universidad a la que pertenecemos. El segundo nos enseñó estándares de la disciplina y de la profesión en el mundo de hoy que es preciso tener en cuenta, también nos proveyó de métodos de planificación e innovación curricular de los que no disponíamos algunos años atrás.

Paso a referir algunos de los aspectos que seguramente serán centrales en una reforma de nuestro plan, que extractan lo principal de los avances mencionados. En primer lugar, es necesario revisar y actualizar el perfil del graduado que se aspira a formar. El perfil, que describe el conjunto de actividades científico profesionales que debe ser capaz de desempeñar quien se gradúa, es un parámetro indispensable para saber si el plan de estudios provee o no la formación necesaria para los ejercicios profesionales correspondientes. Eso no significa que el perfil sea hecho para satisfacer las incumbencias profesionales que establecen las leyes. Por el contrario, es deseable que los órganos de gobierno se apoyen en los perfiles que establecen las universidades para determinar las incumbencias profesionales de cada título. La universidad debe incluso proponerlas a los poderes públicos.

Teniendo en cuenta el perfil del graduado, un nuevo plan de estudios deberá determinar sus objetivos, a los que habrá que apuntar para obtener el perfil. Desde AUAPSI se ha recomendado definir los objetivos en términos de competencias y capacidades necesarias para realizar las actividades enunciadas en el perfil.(III) Esta manera de definir los objetivos obliga a que el curriculum no apunte sólo al estudio de una lista de contenidos temáticos, sino también a la adquisición de capacidades varias, por ejemplo: lingüísticas (para la comprensión y comunicación de saberes y conocimientos en forma oral y escrita), técnico-instrumentales (para manejar los métodos, técnicas y procedimientos psicológicos), ético-deontológicas (para asumir las serias responsabilidades que supone el ejercicio de la psicología en cualquiera de sus ramas), de relaciones interpersonales (para relacionarse y cooperar con otros sujetos, trabajar en equipos, etc.), de actuación e intervención laboral (indispensables para insertarse en el mundo ocupacional actual), de autonomía y creatividad (para dar a la sociedad nuevos horizontes desde la psicología). La idea es que el plan de estudios atienda a la variedad de competencias y habilidades que requieren las actividades tanto universitarias como profesionales del psicólogo.

Los métodos de planeamiento curricular aconsejan que, una vez que se han determinado los objetivos, se establezcan los contenidos. Para cumplir con objetivos como los recién enunciados es preciso ofrecer diferentes tipos de contenidos. Algunos deben ser conocimientos que abarquen lo fundamental del espectro teórico y aplicado de la psicología, atendiendo a sus varias dimensiones y desarrollos en nuestro país y en el mundo y a las problemáticas actuales y emergentes a las que la disciplina debe dar respuestas. Otros tipos de contenidos deben referir nuevas modalidades y dispositivos de enseñanza, distintos a las habituales clases expositivas, tales como talleres de investigación, ateneos clínicos y psicodiagnósticos, talleres de redacción y de tesis, reuniones con consejeros de estudio, trabajos prácticos en biblioteca y en gabinetes multimediales y de cómputos, uso extensivo-intensivo de telemática, laboratorios de idiomas, actividades en cámara Gessell, prácticas profesionales supervisadas, etc..

Nuestro actual plan de estudios carece de elementos para determinar con suficiente fundamento cuáles asignaturas deben ser obligatorias y cuales electivas. Para establecerlo sobre razones sólidas será preciso dilucidar primero cuáles contenidos curriculares son básicos e indispensables y cuáles no. Debido a la cantidad, diversidad y complejidad de los contenidos a enseñar, un nuevo curriculum tendrá que ser más económico, evitando la reiteración de temas y bibliografías, anteponiendo lo principal a lo accesorio y ordenando mejor la secuencia de las distintas enseñanzas. No olvidemos que el plan de estudios debe garantizar la formación mínima indispensable para obtener un título que se quiere habilitante para todas las ramas de la psicología.

Si mantenemos un solo título de grado el curriculum deberá distribuir en forma más equilibrada las cargas entre las distintas áreas. Aunque hay voces que proponen dar varios títulos de grado (por ejemplo: Psicólogo Clínico, Psicólogo Educacional, Psicólogo Social, Psicólogo Organizacional), hoy la opinión predominante es que se debe mantener un único título de grado, generalista y habilitante para todas las incumbencias profesionales.

Una vez que se hayan seleccionado los contenidos que el plan de estudios tiene que incluir, será necesario establecer las secuencias en que deben ser cursados. Una secuencia racional de los contenidos permitiría fundamentar un adecuado régimen de correlatividades. Asimismo, es conveniente agruparlos en módulos. Un módulo de contenidos es un conjunto de contenidos afines o conexos entre sí cuya enseñanza debe realizarse en un periodo de tiempo continuo y con requerimientos de evaluación específicos. Todavía no se trata de materias o asignaturas que agrupan varios contenidos o módulos de contenidos en un solo programa bajo la responsabilidad general de un solo profesor.

La Universidad de Buenos Aires propone agrupar las distintas enseñanzas en dos ciclos, pudiéndose conceder un título al final de cada uno de ellos. La AUAPSI también recomienda dos ciclos, sugiriendo incluir en el primero conocimientos de disciplinas distintas a la psicología pero útiles a ella, los fundamentos y desarrollos generales de la psicología en sus diferentes ramas, tanto teóricas como aplicadas, aspectos epistemológicos y metodológicos, instrumentos necesarios para la formación universitaria y capacitaciones básicas para el desempeño en psicología. Para el segundo ciclo, la AUAPSI aconseja desarrollar y diversificar los núcleos de contenidos del primer ciclo, así como realizar prácticas de integración de conocimientos teóricos y prácticos. Sugiere también tener en cuenta los distintos ámbitos de aplicación de la psicología, en la forma de investigaciones, prestaciones asistenciales, servicios sociales y otras.

Los distintos contenidos curriculares se agrupan, además, por áreas, que generalmente refieren ramas de la psicología clasificadas según diversos criterios, que generalmente combinan clasificaciones de especialidades profesionales de uso consuetudinario con otras de carácter epistemológico.

En una planificación curricular ordenada es conveniente que el listado de materias o asignaturas sea posterior al establecimiento de los contenidos curriculares, su secuenciación, distribución en ciclos y agrupación en áreas. No obstante, debido a que en la realidad no es posible partir de cero, la multiplicidad de factores intervinientes y la complejidad del conjunto hace necesario proceder a través de aproximaciones sucesivas desde distintos ángulos. De todas maneras, será importante hacer ejercicios de planificación con “base cero” para contar con un plan de estudios ideal que ayude a apuntar más alto y exigirnos mejores resultados.

Los planes de estudio de nueva factura establecen instancias y procedimientos de seguimiento y evaluación de la implementación del curriculum, así como mecanismos para su permanente actualización. También establecen las características que deben tener los docentes y los equipos en que ellos se agrupen, en conformidad con los distintos tipos de contenidos que se enseñan en cada asignatura. En algunas materias se necesitan docentes que sean buenos investigadores, en otras lo prioritario es que sean buenos profesionales. Conviene establecer la proporción justa de unos y otros para cada materia. En algunos casos es indispensable contar con dedicaciones exclusivas, en otros las altas dedicaciones están contraindicadas porque se procuran docentes con mucha experiencia laboral fuera de la universidad. Estas precisiones son indispensables para que el plan de estudios funde una política de concursos coherente con los propósitos educativos de la Facultad.

Por último, sería deseable que un nuevo plan de estudios no parezca un rosario de materias distintas que, una vez aprobadas, permiten obtener un título. Un buen plan constituye un proyecto integral de formación apropiado a nuestra compleja disciplina y a la importante responsabilidad ética que cabe al psicólogo cualquiera sea su lugar de trabajo


Referencias
:

I. Ver Estudios para la Reforma Curricular en la Universidad de Buenos Aires.

II. Ver “Mejoramiento de la formación de grado en las carreras de psicología en seis Universidades Nacionales de la República Argentina”.

III. Ver AUAPSI, Programa de formación de especialistas en innovación curricular. Informe de la segunda etapa del programa de innovacion curricular.Recomendaciones acerca de la formación universitaria en psicología en Argentina y Uruguay.


Bibliografía
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1. Anónimo (1999). Estudios para la Reforma Curricular en la Universidad de Buenos Aires. Volumen 1. Eudeba. Buenos Aires, Argentina.

2. AUAPSI (1998). Programa de formación de especialistas en innovación curricular. Informe de la segunda etapa del programa de innovacion curricular. Recomendaciones acerca de la formación universitaria en psicología en Argentina y Uruguay. Documento disponible en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires, Argentina.

3. Courel, R. (1998). “Mejoramiento de la formación de grado en las carreras de psicología en seis Universidades Nacionales de la República Argentina”. INFOMEC. Buenos Aires, Argentina.

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